Los pequeños silencios que dan forma a nuestra vida
JRRuizya
Si, hay momentos en la vida que pasan desapercibidos, instantes tan breves que parecieran no tener importancia… y sin embargo, guardan dentro de sí una fuerza silenciosa capaz de ordenar nuestro mundo interior ¿Cierto?
Y, aunque por momentos confunden ¿verdad que sí? Pero solo basta una mirada al cielo y dejamos que la vida fluya sin más y, nosotros junto a ella dejándonos llevar por las ilusiones, con la esperanza de que mañana será mucho mejor.
Ah, pero algunas veces lo es y, otras el cambio no llega, pero igual tenemos que seguir.
Muchas veces como hoy, me eh preguntado: ¿lo que es, es porque lo dicen, porque me identifico, o porque, la realidad así lo dicta?
Escribir algunas palabras duele, porque aún hay cosas que lastiman, y no, no es un vacío, sino un respiro que da sentido a lo que lo rodea.
Es el silencio entre dos notas de una melodía, la pausa entre una pregunta y una respuesta, el descanso entre dos pasos. Y a veces, también es la distancia necesaria entre lo que fuimos y lo que estamos aprendiendo a ser.
Todos somos parte de un algo, sea de forma consciente o de inconsciente, pues, vivimos rodeados de ruido: tareas, conversaciones, preocupaciones, expectativas y decisiones pendientes y, eso no lo podemos cambiar porque es parte de nuestra forma de vida ¿cierto?
Pero en medio de ese bullicio, la vida nos regala pequeñas pausas.
Para ser cierto, son silencios que nos devuelven a nosotros mismos.
He aprendido que no se trata de buscar grandes respuestas, sino de permitir que las respuestas pequeñas se acomoden en los espacios tranquilos.
Porque cuando la mente descansa, el alma habla. Y cuando el alma habla, uno comienza a entender lo que realmente necesita, no lo que el mundo grita que debería querer.
Cada quien tiene sus propios silencios: El que aparece después de una decepción.
El que llega tras un logro que no queremos celebrar solos. El que se siente como un nudo en el pecho y también el que se vive como un suspiro de alivio. ¿hay alguien que se identifique igual que yo?
no debemos olvidar, todos ellos forman parte de nuestra historia. Todos ellos, de una forma u otra, nos van moldeando.
En mi caso, esos silencios me han enseñado a detenerme, a observar mis propios pensamientos sin juzgarlos, a escuchar lo que realmente me hace bien y lo que debo dejar atrás.
Me han mostrado que no todo se resuelve con prisa y que, en ocasiones, la mejor decisión nace de una pausa honesta.
Como autor de este espacio, “Enfoque y Propósito”, puedo decir que mis mejores reflexiones no nacieron del ruido, sino de esos instantes donde el mundo se apaga un poco y yo puedo encenderme por dentro.
Hoy te invito a reconocer tus propios silencios. No los evites, no los temas. A veces son incómodos, otras veces son cálidos, pero siempre son sinceros.
Permítete escucharlos. Permítete sentirlos. Permítete encontrar en ellos la claridad que te hace falta.
Porque, al final, son esos pequeños silencios los que dan forma a nuestra vida…
los que nos devuelven el rumbo, los que nos recuerdan lo que somos, y los que, sin darnos cuenta, nos conducen hacia donde realmente queremos estar.
¿A cuantos nos ocurre algo igual? Es hora de vivir
Saludos
¿Lo
pensamos a diario? O, ¿simplemente lo dejamos ir como si nada importara? ¿Cuántos
de nuestros mejores momentos quedan al olvido?
Si, hay momentos en la vida que pasan desapercibidos, instantes tan breves que parecieran no tener importancia… y sin embargo, guardan dentro de sí una fuerza silenciosa capaz de ordenar nuestro mundo interior ¿Cierto?
Son
esos pequeños silencios que, sin pedir permiso, se instalan entre un
pensamiento y otro, entre un día y el siguiente. Silencios que no suenan, pero
hablan.
Y, aunque por momentos confunden ¿verdad que sí? Pero solo basta una mirada al cielo y dejamos que la vida fluya sin más y, nosotros junto a ella dejándonos llevar por las ilusiones, con la esperanza de que mañana será mucho mejor.
Ah, pero algunas veces lo es y, otras el cambio no llega, pero igual tenemos que seguir.
Muchas veces como hoy, me eh preguntado: ¿lo que es, es porque lo dicen, porque me identifico, o porque, la realidad así lo dicta?
Escribir algunas palabras duele, porque aún hay cosas que lastiman, y no, no es un vacío, sino un respiro que da sentido a lo que lo rodea.
Es el silencio entre dos notas de una melodía, la pausa entre una pregunta y una respuesta, el descanso entre dos pasos. Y a veces, también es la distancia necesaria entre lo que fuimos y lo que estamos aprendiendo a ser.
Todos somos parte de un algo, sea de forma consciente o de inconsciente, pues, vivimos rodeados de ruido: tareas, conversaciones, preocupaciones, expectativas y decisiones pendientes y, eso no lo podemos cambiar porque es parte de nuestra forma de vida ¿cierto?
Pero en medio de ese bullicio, la vida nos regala pequeñas pausas.
No siempre las
reconocemos, pero están ahí… en ese momento en que el sol entra por la ventana
antes de comenzar el día; en el segundo en que respiramos profundo para no
responder con prisa; en ese instante donde escuchamos nuestro propio corazón
antes de tomar una decisión importante.
Para ser cierto, son silencios que nos devuelven a nosotros mismos.
He aprendido que no se trata de buscar grandes respuestas, sino de permitir que las respuestas pequeñas se acomoden en los espacios tranquilos.
Porque cuando la mente descansa, el alma habla. Y cuando el alma habla, uno comienza a entender lo que realmente necesita, no lo que el mundo grita que debería querer.
Cada quien tiene sus propios silencios: El que aparece después de una decepción.
El que llega tras un logro que no queremos celebrar solos. El que se siente como un nudo en el pecho y también el que se vive como un suspiro de alivio. ¿hay alguien que se identifique igual que yo?
no debemos olvidar, todos ellos forman parte de nuestra historia. Todos ellos, de una forma u otra, nos van moldeando.
En mi caso, esos silencios me han enseñado a detenerme, a observar mis propios pensamientos sin juzgarlos, a escuchar lo que realmente me hace bien y lo que debo dejar atrás.
Me han mostrado que no todo se resuelve con prisa y que, en ocasiones, la mejor decisión nace de una pausa honesta.
Como autor de este espacio, “Enfoque y Propósito”, puedo decir que mis mejores reflexiones no nacieron del ruido, sino de esos instantes donde el mundo se apaga un poco y yo puedo encenderme por dentro.
Hoy te invito a reconocer tus propios silencios. No los evites, no los temas. A veces son incómodos, otras veces son cálidos, pero siempre son sinceros.
Permítete escucharlos. Permítete sentirlos. Permítete encontrar en ellos la claridad que te hace falta.
Porque, al final, son esos pequeños silencios los que dan forma a nuestra vida…
los que nos devuelven el rumbo, los que nos recuerdan lo que somos, y los que, sin darnos cuenta, nos conducen hacia donde realmente queremos estar.
¿A cuantos nos ocurre algo igual? Es hora de vivir
Saludos
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